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Mi estado, ni mi municipio pueden desaparecer de un plumazo, por el simple hecho de que el gobernador o el alcalde no sirvan; y menos de un plumazo del aquel que los escogió a dedo. De la misma manera que mi país, mi Venezuela, no pueden pretender que desaparezca, porque Carlos Andrés Pérez o Hugo Chávez no hayan servido como presidentes.
Una decisión como esa sólo puede ser tomada en un referéndum consultivo por el soberano, sólo la gente de Anzoátegui; o de Sotillo, en su caso; pueden tomar una medida de ese tipo.
Debemos declararnos en estado de rebeldía democrática, para oponernos a la desaparición de esas, nuestras, instancias políticas y geográficas, para que tengan continuidad en el tiempo; y, en todo caso, si han de desaparecer sea por decisión del propio pueblo.
Los gobernadores y alcaldes deberán ser electos, como lo establece la Constitución, por el soberano; dentro de dos años. En ese sentido lo mejor que podemos hacer es presentar candidaturas a esas instancias electorales, como la mejor manera de oponernos a las pretensiones presidenciales, y aprovechando la agitación electoral, denunciar los atropellos, las pretensiones autoritarias y el querer desgraciar al país con; la mayor maldición que ha padecido la humanidad durante los últimos 100 años; "el socialismo".
La lucha por la democracia, deberá ser en el terreno democrático y en términos democráticos, la violencia y el golpismo dejémoslo en manos de los revolucionarios, actuemos aferrados a nuestra fe, con valor y coraje; dejando testimonio con nuestros hechos de lo que realmente somos, de las cosas en las cuales creemos y de lo que se puede esperar de nosotros cuando tengamos éxito.
Algunos "genios" de la oposición y que "democrática", proponen que como Chávez se propone eliminar la mayoría de las gobernaciones y municipios, no podemos estar lanzando candidaturas y debemos limitarnos a luchar de una manera general y abstracta por la democracia, a través de marchas y movilizaciones. En lugar de aprovechar los legítimos intereses de diferentes dirigentes opositores de ocupar cargos de gobernadores y alcaldes, y poner esos intereses particulares, al servicio de los intereses democráticos del país. Uniendo lo general con lo particular en una sana relación de ganar-ganar, Sin violencia y sin sacrificios innecesarios, poniéndolos en sintonía con la práctica democrática que caracteriza al venezolano común.
Necesario es, en estos momentos, crear una reacción caótica en el seno de la oposición, cada aspirante deberá poner su nombre a consideración de los venezolanos, para democráticamente, en elecciones primarias se escoja los candidatos de la oposición; pasándole por encima a la dirigencia tradicional y cupular opositora. Mientras Chávez escoge a dedo o pretende hacer desaparecer de un plumazo mi Anzoátegui.
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