Inicio arrow Noticias arrow Opinión arrow La música, lenguaje del cielo
Puerto La Cruz martes, 07 de octubre de 2008
Advertisement
La música, lenguaje del cielo Imprimir E-Mail
escrito por Padre Ángelo Ferraro   
domingo, 30 de septiembre de 2007

El pasado 16 de julio, en la Iglesia "Ermita del Carmen", en el marco de la celebración de la fiesta de la Santa Patrona, la Coral de la Parroquia, bajo la dirección de quien esto escribe, participó en la Misa presidida por el Obispo Diocesano Mons. César Ramón Ortega Herrera, con música gregoriana- litúrgica en latín "Misa De Angelus". Una fecha importante porque por primera vez ha permitido la realización de celebraciones litúrgicas fervorosas y de alta calidad.

Esta forma de expresión musical es la más difícil por su ritmo silábico y exige una sólida preparación y  abnegación constante. Se le devolvió a la música sagrada importancia y dignidad; en efecto, la música y el canto no son simple ornato o un adorno añadido a la acción litúrgica. Al contrario, constituyen una realidad unitaria con la celebración, permitiendo la profundización y la interiorización de los misterios divinos. El concilio Vaticano II indicó como privilegiados: el canto gregoriano, la polifonía sacra y el órgano. Por desgracia en los últimos decenios una fanática y falsa referencia a los dictámenes del Concilio Vaticano II, a menudo ampliamente tergiversados, ha causado un progresivo cuanto deletéreo rechazo de la sana práctica coral en favor de "modernas" formas musicales con la ilusoria intención de hacer más actual y atractiva la liturgia.

A continuación reproducimos una parte de la charla inédita sobre música sacra que dio el actual Papa Benedicto XVI cuando era cardenal, en el VIII Congreso Internacional de Música Sagrada, realizado el 17 de noviembre de 1985, presente el suscrito: "Quisiera concluir mis comentarios con una excelente cita de Mahatma Gandhi que encontré en un calendario. Gandhi menciona las tres "áreas vivientes" del cosmos y observa que cada una de ellas encarna una forma específica de existencia. Los peces viven en el mar y son silenciosos. Los animales de la tierra mugen, ladran y rebuznan. Pero las aves que habitan los cielos...ellas cantan. El silencio es propio del mar, los rebuznos son propios de la tierra, y el canto es del cielo. Pero el hombre participa de los tres, porque lleva en sí las profundidades del mar, el peso de la tierra y las alturas del cielo. Por consiguiente, posee las tres propiedades: el silencio, los rebuznos y  el canto".

Gracias a Dios el venezolano tiene de verdad un "oído y ritmo musical" natural y "el cuatro en mi corazón". Los cantos del día a día acompañan las tareas que tranquiliza el espíritu, que libera una pena, que invoca una petición. La Iglesia, si bien reconoce el lugar preeminente del canto gregoriano, se muestra también acogedora de otras formas musicales, especialmente la música popular. En todo caso, es conveniente que estas diversas formas musicales sean acordes "con el espíritu de la acción litúrgica".

 
< Anterior   Siguiente >

Mas Titulares

Generated in 0,46043 Seconds