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EL PROCESO DEL AMOR Segunda parte. Fantasía vs erotismo
Amiga y amigo si usted leyó el artículo del domingo pasado estoy segura que debe estar pendiente para seguir la pista del proceso del amor; en esta segunda fase. Fantasía vs erotismo trataré de explicar algo que es tan individual, y a la vez tan complejo. ¿Qué les parece si empezamos definiendo la palabrita de marras? La fantasía en el ámbito de lo sexual; en este contexto las fantasías eróticas son muy importante porque dan significado a la actividad sexual y estimulan el placer, a veces llegan a sustituir el acto sexual. Las fantasías eróticas por lo general se acompañan con la masturbación según el sexólogo Kinsey, juegan un papel más importante en los hombres, que en las mujeres, seguramente a causa de una educación sexual diferente. Sin embargo a estas alturas del siglo XXI yo creo que la cuestión está al mismo nivel. Después de la primera fase de atracción y deseo, se pone en marcha la fantasía, la otra persona da vueltas en la cabeza como un loco a la imagen de su objeto de deseo y esto hace nido en el pensamiento del susodicho o susodicha, cumpliéndose así las mejores condiciones para el que enamoramiento de un momento se convierta en un amor fantástico ¿Locura? Realmente no. Cuando cerramos los ojos y soñamos despiertos, es facilito encontrar a un amante perfecto, un hombre, o una mujer (hoy día aceptado social y legalmente) que al instante satisface todos nuestros deseos escondidos, pasajeros, extravagantes y conflictivos. Es necesario meterle lupa a la fantasía, y tener mucho cuidado con ella, porque le llevará al reino de los pensamientos a través de lo que tendría que ser y de lo que podría ser.
La fantasía le aparta de la realidad y usted construye una persona que no corresponde en su modo de ser a la persona real que ha suscitado su atención, sea por motivo individual que sea. La consecuencia es un amor en el reino de la fantasía, que se transforma en una dificultad más para poder comprender su manera real de ser y poder amarla como en realidad es. Es por eso que la desilusión llega rápidamente con el desarrollo de las relaciones. El anhelo incita a pasar de la fantasía a la realidad, pero, la realidad, no se rige por la fantasía, y esto pisa tierrita y ojo, yo no soy por principio enemiga de la fantasía. Se me entendería muy mal si el lector, me considerara una materialista evaluadora de la fantasía, tachándola de "chifladura" nada que ver. Pero si les alerto que se necesita mucha madurez interior para saber tratar con la Sra. fantasía hay que estar bien conciente de que la fantasía vive su propio mundo y lo que en él crea, que es un sueño y nunca la realidad. No quito ningún valor al enamoramiento vivido en la fantasía, es su derecho, pero no queje cuando la realidad lo golpee. El reino de la fantasía, es para, muchos el refugio de la realidad y es lamentablemente que sea así, porque es propiciadora de muchos malentendidos y desilusiones. Ahora bien lo que tiene que ver con el amor se sustenta en la realidad, en lo que de hecho sucede. La realidad es la base y en ella me realizo auténticamente, pues de eso se trata, de poder salvar lo mas rápido posible la fase de la fantasía (de mucha importancia, para algunas personas).
El amor dichoso es por excelencia el que no necesita para nada la fase de la fantasía, este se mueve sobre el suelo de la realidad pasando de la atracción, y el deseo, al enamoramiento y de este al amor sin la interpelación de la fase de la fantasía (déjenle eso a los corajitos).
Con un amor así, es verdad, desaparece con la fantasía el estímulo, erótico, el deseo de comerse al otro, que es un estímulo muy importante para crear todo tipo de emociones, pero debemos estar claros que las emisiones ejercen un influjo fatídico en nuestra psique, porque prolongan, acentúan y glorifican la fase del amor fantástico, considero que el amor no debería ser una enfermedad psíquica, que se desarrolla en la fase de la fantasía, sino un autodesarrollo sano, una expresión de nuestras vida, cercana a la realidad vivida momento a momento, en el aquí y el ahora. Más allá de las aburridas e interminables discusiones de los científicos acerca de que si la atracción física tiene una raíz genética o cultural, esta claro que la fantasía sexual humana es una expresión que supera ese debate. El erotismo se convierte en un resorte activador de deseo sexual. La seducción, como juego no verbal, insinuaciones, comunicación gestual y corporal global nos habla de una subjetividad del erotismo que difícilmente podríamos cuantificar con precisión, (no hay ningún instrumente que pueda medirlo). Lo cierto que el erotismo esta relacionado con la satisfacción o la incitación en relación con el deseo sexual.
Entendido este como un anhelo, una aparición, una tendencia, es la expresión de una pulsión o de una necesidad cualquiera. Pero entre todo los deseos que pueda tener un ser humano, adquiere una singular importancia de los deseos relacionados con lo sexual, porque estos mueven gran parte de la conducta de los seres humanos, que los llevan a buscar, "normalmente" su satisfacción en el sexo contrario (o igual). Y su insatisfacción continuada puede provocar frustración. Ojo el deseo sexual es tan sólo, una porción, una parte del amor, no es el amor aunque para muchos es un todo.
En un sentido más estricto y psicológico lo erótico constituye el aspecto subjetivo, ideal y configurativo del amor, por aposición a lo sexual, que es su aspecto sensual, físico material.
El erotismo es un fenómeno concerniente a lo erótico hace referencia a la capacidad que tienen determinadas partes del cuerpo de convertirse en zonas de placer. Señalo también la excitación sexual, que produce un estimulo placentero. Igual que la sexualidad, el erotismo rebasa la esfera de lo genital, este puede ser oral, anal, uretral, y según la fuente de donde provenga la satisfacción también se puede hablar de erotismo, literario, cinematográfico, etc. cuando se diferencia el erotismo de la sexualidad, es para indicar la dimensión psíquica del amor y de la experiencia sexual. Como pueden ver en esta segunda fase, todavía estamos lejos de eso que llamamos amor. "no confundas nunca el sexo con el amor: podrías cometer el grave error de cimentar tu vida tu vida de pareja sobre un peligroso mal entendido".
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