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Puerto La Cruz jueves, 28 de agosto de 2008
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Con humor y sin piedad Imprimir E-Mail
escrito por José Luis Lacruz   
domingo, 20 de julio de 2008

"Cuando en cada país se halla formado un núcleo de hombres notables…, cada cual procurará otros como él; ligados fuertemente no conocerán más obstáculos, y todo será posible a una orden que en secreto logró hacer tanto bien a la humanidad"

Escribo este nocturno bajo la protección de "arcturus" de la constelación "bootes". la cuarta estrella más brillante del firmamento, y donde nacen los colores. -Definitivo- lo de nocturno, fue porque hoy escuché una de esas clases magistrales del recordado y genio venezolano, de altos quilates, el maestro Calcaño; sí, sabio en eso de artes musicales. Disertó sobre el nocturno y decía: que es una obra que se escribe bajo el manto de la luna. De noche pues, así de simple.

Definitivamente eso de socialismo, de igualdad, en este país como que no funciona. Y no funciona porque el principio… no se cumple en ninguna de las estancias, y como ejemplo aquí está lo que le sucede a todo aquel mortal, moridera, que trate de conseguir los dolarcitos, para poder viajar a otras latitudes, bien por placer o, simplemente porque le dio la gana de comerse una pizza en Venecia; o quiere visitar a sus hijos por eso de la fuga de cerebros y cerebritos a España, o simplemente degustar un tabule en Kuwait. Lo cierto del caso fue que mi tía Georgina, la buena madre de mis primas, y la buena abuela de sus nietos… salió de casa en compañía de la mayor, mi prima Rosa María, el primer día de la semana pasada; todavía la aurora dormía, el que dominaba la esfera celeste era Venus, el lucero de la mañana un poco opaco, se enfiló hacia las instalaciones de eso que mientan Cadivi, en los chaguaramos; a esa hora de la madrugada cinco y catorce minutos les da la bienvenida en plena calle, porque en plena calle es donde debe esperar la centena de personas que para esa hora ya habían llegado en busca de los doscientos cincuenta números que reparten; les dan la bienvenida unas gigantonas ratas hambrientas que hacen vida en las riveras del río Guaire, junto con sus vecinos, un grupo de indigentes al acecho de cualquier oportunidad para delinquir… informaciones obtenidas en el sitio por boca de los mismos protagonistas, las personas que vienen del interior del país en busca de sus divisas… deben pernoctar en las adyacencias de cadivi -"maltrato por maltrato"- una vez que despuntan los primeros, sumisos, rayos del sol, y los funcionarios arriban a sus puestos de trabajo, abren el portón a esa masa de venezolanos trasnochados que parecen venir de las misas de aguinaldos, los colocan en el estacionamiento donde los carros con sus gases malolientes se mezclan entre ancianos y no ancianos, cual rebaño de ovejas. ¿Es esto un maltrato a la dignidad humana, o que? ¿Son venezolanos de segunda o cuarta categoría?... no se le ocurra retirarse, no; revise su planilla antes de abandonar al funcionario… si por mala leche el empleado, nuestro empleado, para eso le pagamos los venezolanos -se equivoca en un dato o referencia, le tocará volver al día siguiente para el mismo trajín, a esa hora de la madrugada, tal le tocó a la buena tía Georgina, madre de las primas. Gracias a los dioses, a los mortales que viven la prórroga de su vida, o sea, los de la tercera edad- en realidad son de la segunda. Congresos recientes de médicos observaron un nuevo estatus para esto y lo clasificaron así: de cero a cuarenta, primera edad; de cuarenta a ochenta, segunda edad y de ochenta pa'lante, tercera edad.
Datos obtenidos de mi amigo el Dr. Vladimiro Espinoza León, hijo de ejido, prestado a Caracas, individuo de número de la academia de medicina, y hermano de mi maestro Ciro Espinoza León. Sigo… a estos representantes de la segunda edad, entonces: los encierran en una habitación y le clavan un maldito televisor con el canal ocho a modo de martillo, de taladro pues.

¿Es esto un maltrato a la dignidad humana o que?... son cerca de las doce del mediodía, han pasado siete horas de tedio, de colas, el sol apreta, cuando le toca el turno a la tía, de pronto irrumpe el funcionario, se acicala la cara con una polvera, era una mujer hermosa, pero con el sello de empleado público en la frente y dice: "lo siento señora voy a almorzar". La buena madre de mis primas quedó de hielo… ¿es esto un maltrato a la dignidad humana o que?...

 
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